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Comprender la compleja interrelación de los trastornos craneomandibulares requiere una comprensión amplia, no solo de la anatomía y fisiología de la cabeza y el cuello, sino también de la columna. La columna cervical es el vínculo flexible entre la cabeza y el tronco.

Solo recientemente la odontología ha comenzado a pensar en la mandíbula y su asociación con el cráneo como una relación tridimensional en lugar de considerarla una estructura aislada y evaluada en dos dimensiones, como se ha hecho tradicionalmente.

Para evaluar correctamente la relación maxilomandibular, debemos comenzar a considerar la posición fisiológica de reposo mandibular.

El reposo fisiológico es un concepto aplicable a todos los músculos del cuerpo. La musculatura estomatognática no es una excepción.

Un paciente masculino acude a la consulta quejándose de dolor severo detrás de los ojos, dolor facial inespecífico, clicks en la articulación temporomandibular del lado derecho y crujidos del mismo lado.

El paciente refiere hormigueo, sensación de entumecimiento en la y sensación de hormigueo en el hombro derecho. También informa dolor, rigidez en el cuello, dolor en los hombros y temblores musculares.

El paciente había terminado un tratamiento de ortodoncia y luego de quitarse el aparato, comenzó a experimentar los síntomas reportados anteriormente.

                                               

Parte de la historia clínica donde el paciente marca los puntos dolorosos

Puntos dolorosos: dolor de cabeza, rigidez de cuello, dolor en la parte superior y delante de la cabeza. Dolor detrás de los ojos y en la nuca, crepitantes, dolor facial inespecífico, crepitaciones, vértigo y temblor muscular.

Oclusión habitual del paciente antes del tratamiento.

Vista oclusal superior e inferior del paciente antes del tratamiento. Radiografía panorámica del paciente antes del tratamiento.

Radiografía panorámica del paciente antes del tratamiento.

Laminografía de las articulaciones temporomandibulares derecha e izquierda en boca cerrada y boca abierta antes del tratamiento.

Radiografía lateral del paciente antes del tratamiento.

Radiografía frontal del paciente antes del tratamiento.

Radiografía  lateral y  de columna cervical del paciente antes del tratamiento.

Registro electromiográfico del paciente en oclusión habitual antes del tratamiento.

En este registro dinámico, se miden los músculos temporales anteriores derecho e izquierdo, los músculos maseteros derecho e izquierdo, los músculos digástricos derecho e izquierdo y los músculos trapecio superior, derecho e izquierdo.

En el registro, le pedimos al paciente que abra la boca, la cierre, apriete los dientes con fuerza y ​​trague.

La asimetría entre el músculo masetero derecho y el músculo masetero izquierdo es evidente durante la intercuspidación máxima mantenida. Los músculos digástricos al tragar se activan antes que los músculos maseteros, lo que no debería ocurrir en la deglución funcional.

El registro kinesiográfico inicial muestra una importante pérdida de velocidad cuando el paciente abre y cierra la boca. No hay coincidencia entre las trayectorias de apertura y cierre en la vista sagital del registro.

El paciente es un hiperlaso y no tiene limitación en la apertura de la boca, pero la guía de apertura y cierre en el plano sagital no es coincidente.

RMN: corte sagital, boca cerrada, ATM izquierda Esta imagen no muestra cambios significativos.

Esta otra imagen de resonancia magnética sagital, más interna, de la ATM izquierda en una boca cerrada muestra compresión y retroposición del cóndilo mandibular. Hay una faceta superior en la cabeza mandibular.

RECORDAMOS que estamos ante una imagen bidimensional y que tenemos que entender que LA COMPRESIÓN ES TRIDIMENSIONAL.

Esta otra imagen de resonancia magnética sagital, más interna, de la ATM izquierda en una boca cerrada muestra compresión y retroposición del cóndilo mandibular. Hay una faceta superior en la cabeza mandibular.

RECORDAMOS que estamos ante una imagen bidimensional y que tenemos que entender que LA COMPRESIÓN ES TRIDIMENSIONAL.

Esta otra sección sagital de la resonancia magnética de la ATM derecha en una boca cerrada demuestra aún más la compresión y retroposición del cóndilo mandibular. Hay una faceta superior en la cabeza mandibular.

RECORDAMOS que estamos ante una imagen bidimensional y que tenemos que entender que LA COMPRESIÓN ES TRIDIMENSIONAL.

RMN: cortes frontales de ATM derecha e izquierda antes del tratamiento neuromuscular fisiológico.

RMN: cortes frontales de las articulaciones temporomandibulares derecha e izquierda, boca cerrada en oclusión habitual antes del tratamiento.

La sección frontal de la articulación temporomandibular derecha muestra una pérdida de espacio articular, especialmente en la región del polo lateral externo de la articulación. Ambas imágenes frontales muestran disminución del espacio articular.

Para evaluar correctamente la relación maxilomandibular, debemos comenzar a considerar la posición fisiológica del reposo mandibular.

Reposo fisiológico es un concepto aplicable a todos los músculos del cuerpo.

La musculatura estomatognática no es una excepción.

Los músculos masticatorios del paciente fueron desprogramados electrónicamente y se registró una nueva posición neuromuscular fisiológica en reposo.

Con estos datos, construimos un DIO (dispositivo intraoral), para mantener la posición registrada en tres dimensiones. Este dispositivo debe probarse electromiográficamente para medir objetivamente al paciente.

Es lógico que el informe de los síntomas del paciente sea importante, pero la electromiografía de superficie muestra objetivamente si la función muscular ha mejorado, empeorado o no ha cambiado.

Registro electromiográfico con DIO (dispositivo intraoral) en posición neuromuscular fisiológica.

Se nota simetría en los músculos maseteros. Los músculos digástricos NO SE ACTIVAN ANTES de los músculos maseteros durante la deglución, esto implica que el paciente primero cierra los dientes y luego traga, y no al revés, como en el primer registro en oclusión habitual.

Registro kinesiográfico del paciente con el dispositivo intraoral: hay una mejora en la velocidad y COINCIDENCIA de las guías neuromusculares de apertura y cierre.

Comparación de las radiografías frontales del paciente: en oclusión habitual antes del tratamiento y con DIO (dispositivo intraoral), en posición neuromuscular fisiológica.

Comparación de laminografías de la articulación temporomandibular derecha e izquierda, en boca cerrada y abierta: en oclusión habitual antes del tratamiento y con el DIO (dispositivo intraoral), en posición neuromuscular fisiológica.

Comparación de las radiografías laterales del paciente: en oclusión habitual antes del tratamiento y con DIO (dispositivo intraoral), en posición neuromuscular fisiológica.

En medio del tratamiento, remití al paciente a un fisioterapeuta colega para una reprogramación postural.

Con la mandíbula en una posición neuromuscular fisiológica, el compañero fisioterapeuta trabajó el resto de las cadenas musculares. El paciente también presentaba discopatía incipiente a nivel de C3 Y C6.

Radiografías panorámicas comparativas: antes del tratamiento y durante el tratamiento neuromuscular fisiológico.

Comparación de registros kinesiográficos: antes del tratamiento en oclusión habitual y con DIO (dispositivo intraoral), en posición neuromuscular fisiológica.

Se mejora la velocidad y COINCIDENCIA de las guías neuromusculares de apertura y cierre.

Comparación de registros electromiográficos: antes del tratamiento en oclusión habitual y con DIO (dispositivo intraoral), en posición neuromuscular fisiológica.

Existe simetría entre los músculos maseteros, los músculos digástricos ya no se activan antes que los músculos maseteros al tragar. Esto implica que el paciente cierra los dientes y, a partir de ahí, traga y no al revés, como en el primer registro, en oclusión habitual antes del tratamiento.

El paciente no informó más síntomas. Los registros electromiográficos y kinesiográficos mostraron objetivamente la mejora de la función neuromuscular.

Se decidió iniciar la SEGUNDA FASE del tratamiento para retirar el DIO (dispositivo intraoral), manteniendo la oclusión neuromuscular fisiológica.

Para ello utilizamos una ortodoncia tridimensional, donde los dientes salen a la nueva posición

En la segunda fase, en este caso de la ortodoncia tridimensional, el paciente es monitorizado y desprogramado electrónicamente, y el dispositivo suele recalibrarse, para mantener la posición obtenida en la primera fase.

Sequência da segunda fase ( neste caso clínico específico)

Sequência da segunda fase ( neste caso clínico específico)

Sequência da segunda fase ( neste caso clínico específico)

Sequência da segunda fase ( neste caso clínico específico)

Sequência da segunda fase ( neste caso clínico específico)

Sequência da segunda fase ( neste caso clínico específico)

Segunda fase terminada!

Radiografía panorámica después de la finalización de la ortodoncia tridimensional.

RMN: Comparación del corte frontal de la ATM DERECHA, boca cerrada, antes del tratamiento neuromuscular fisiológico, y de la misma ATM DERECHA después de la FINALIZACIÓN DE LA SEGUNDA FASE, con ortodoncia tridimensional.

Se puede observar descompresión de la articulación temporomandibular, especialmente en el polo lateral.

RMN: Comparación del corte frontal de la ATM DERECHA, boca cerrada, antes del tratamiento neuromuscular fisiológico, y de la misma ATM DERECHA después de la FINALIZACIÓN DE LA SEGUNDA FASE, con ortodoncia tridimensional.

Se puede observar descompresión de la articulación temporomandibular, especialmente en el polo lateral.

Observe las flechas.

RMN: Comparación del corte frontal de la ATM IZQUIERDA boca cerrada, antes del tratamiento neuromuscular fisiológico, y de la misma ATM DERECHA después de la FINALIZACIÓN DE LA SEGUNDA FASE, con ortodoncia tridimensional.

Se puede observar descompresión de la articulación temporomandibular.

RMN: Comparación del corte frontal de la ATM IZQUIERDA boca cerrada, antes del tratamiento neuromuscular fisiológico, y de la misma ATM DERECHA después de la FINALIZACIÓN DE LA SEGUNDA FASE, con ortodoncia tridimensional.

Se puede observar descompresión de la articulación temporomandibular.

Observe las flechas.

RMN: Comparación del corte sagital de la ATM IZQUIERDA, boca cerrada, antes del tratamiento neuromuscular fisiológico, y de la misma ATM IZQUIERDA después del FINAL DE LA SEGUNDA FASE, con ortodoncia tridimensional.

Nótese la descompresión de la articulación temporomandibular.

RMN: Comparación del corte sagital de la ATM IZQUIERDA, boca cerrada, antes del tratamiento neuromuscular fisiológico, y de la misma ATM IZQUIERDA después del FINAL DE LA SEGUNDA FASE, con ortodoncia tridimensional.

Nótese la descompresión de la articulación temporomandibular.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

RMN: Comparación del corte sagital de la ATM DERECHA, boca cerrada, antes del tratamiento neuromuscular fisiológico, y de la misma ATM DERECHA después del FINAL DE LA SEGUNDA FASE, con ortodoncia tridimensional.

Nótese la descompresión de la articulación temporomandibular.

Mejora de la relación entre la cabeza mandibular y el disco articular.

RMN: Comparación del corte sagital de la ATM DERECHA, boca cerrada, antes del tratamiento neuromuscular fisiológico, y de la misma ATM DERECHA después del FINAL DE LA SEGUNDA FASE, con ortodoncia tridimensional.

Nótese la descompresión de la articulación temporomandibular.

Registro electromiográfico en oclusión neuromuscular fisiológica TRAS TERMINAR LA ORTODONCIA TRIDIMENSIONAL.

Se nota simetría en los músculos maseteros.

Los músculos digástricos ya no se activan antes de que los músculos maseteros al tragar. Esto implica que el paciente cierra los dientes y, posteriormente, traga, y no al revés, como en el primer registro en oclusión habitual antes del tratamiento.

Esto quiere decir que los objetivos alcanzados en la PRIMERA FASE con el DIO en posición neuromuscular fisiológica se mantuvieron tras la finalización de la ortodoncia tridimensional.

Comparación de registros electromiográficos:

Antes del tratamiento, en oclusión habitual.

Con el DIO (dispositivo intraoral), en posición neuromuscular fisiológica durante la PRIMERA FASE del tratamiento.

TRAS LA FINALIZACIÓN DE ORTODONCIA TRIDIMENSIONAL.

Comparación de las radiografías laterales del paciente:

Antes del tratamiento, en oclusión habitual.

Con el DIO (dispositivo intraoral), en posición neuromuscular fisiológica durante la PRIMERA FASE del tratamiento.

TRAS LA FINALIZACIÓN DE ORTODONCIA TRIDIMENSIONAL.

Comparación de los valores de (Relación Maxilo-Mandibular):

Antes del tratamiento, en oclusión habitual.

Con el DIO (dispositivo intraoral), en posición neuromuscular fisiológica durante la PRIMERA FASE del tratamiento.

TRAS LA FINALIZACIÓN DE ORTODONCIA TRIDIMENSIONAL.

 

En una revisión, dos años después de que finalizara la SEGUNDA FASE de la Ortodoncia Tridimensional, fotografié la oclusión habitual del paciente.

El paciente permanece sintomático.

En la posición postural de la mandíbula y en su compleja relación tridimensional con el maxilar, los pequeños detalles son fundamentales, especialmente en un paciente con hiperlasso.

Este no es un caso de mordida profunda, ni es un caso en el que simplemente colocar la guía incisional más adelante resolvería el problema.

En las imágenes, la compresión tridimensional de este paciente se muestra de manera SUTIL, pero no por eso es menos DEVASTANTE.

Cada caso es un caso y cada ser humano es un individuo único.

Otro dentista me remitió a la Dra. Lidia, ya que vivía con dolores de cabeza y de cuello.

En la primera evaluación, la Dra. estuvo muy atenta explicando todo el método de tratamiento.
y todo lo necesario para lograr los resultados esperados.

En el camino, no tuve más dolores de cabeza ni de articulaciones: estaba libre.

Todo el equipo de Clínica MY estuvo muy dedicado a mi tratamiento, que tuvo un excelente resultado.

Hoy, estoy muy agradecido con la Dra. Lidia y su equipo por toda la atención.